martes, 12 de junio de 2007

Tenemos derecho a entender

Quino


Cuando tratamos con un médico, abogado, banquero o contador, lo más probable es que no entendamos buena parte de lo que nos quiere decir. Cada profesión tiene su propio lenguaje técnico y sus costumbres, inclusos sus palabras inventadas.
Sin embargo, tenemos derecho a entender lo que nos quieren decir. El banquero no cumple con decirnos que pagaremos la tasa líder más 8 puntos cuando lo que queremos saber es cuánto nos va a costar el crédito, y el abogado no nos puede salir con que se promovió un exhorto cuando lo que nos preocupa es saber cuándo se resolverá nuestro asunto.
Tal vez es en el gobierno donde encontramos más dificultad para entender: desde el discurso político hasta los requisitos para un trámite, la información del gobierno a menudo no es clara.
En los países más desarrollados este tema es cada vez más relevante y en México empieza a sonar. Tenemos derecho a entender nuestros derechos y obligaciones así como todo lo que tenga que ver con ellos, pero para esto debemos exigir comunicación clara.
No podemos seguir firmando contratos a ciegas o votando por el candidato más simpático. Necesitamos información clara y suficiente para decidir con madurez.

1 comentario:

Salvador dijo...

Prefiero mil veces que me hablen de forma clara a que me avienten una cátedra de términos que desconozco.

El hablar claro le da confianza a la persona con la que tratas, no es necesario tratar de deslumbrar, porque una de dos o te dan el avión o de plano no entienden nada. Poner las palabras de forma sencilla no quiere decir que seas ignorante y mucho menos que a quien le hablas te va a quitar tu profesión.

Estoy de acuerdo totalmente en que tenemos derecho a entender y a no leer textos kilométricos para después firmar diciendo, ojalá y no me "atoren". Ojalá y la información siempre fuera clara y concreta.